
La ciudad de Stillwater, ubicada a unas 65 millas al noroeste de Oklahoma, ha comenzado a reabrir varios de sus negocios que fueron cerrados ante la pandemia de coronavirus.
La ciudad había requerido que los clientes usaran mascarillas en tiendas y restaurantes.
Sin embargo, el alcalde de Stillwater tuvo que enmendar rápidamente esta decisión luego de que varios empleados en restaurantes y otras tiendas reportaran haber sido “amenazados con violencia física y con abuso verbal” en las primeras tres horas de la reapertura.
“Sabía que habría algunas objeciones, pero no esperaba confrontaciones físicas con empleados y llamadas telefónicas amenazadoras al ayuntamiento”, dijo. “Odio que nuestros negocios y sus empleados hayan tenido que lidiar con el abuso hoy, y me disculpo por ponerlos en esa posición”, dijo el alcalde Stillwater Will Joyce.
La ciudad decidió retirar la medida que obliga a utilizar mascarillas por “la seguridad de los dueños de tiendas y empleados ante las amenazas de violencia”.